La inyección intracitoplasmática del espermatozoide (ICSI por sus
siglas en inglés) es un procedimiento de fertilización in vitro (IVF)
en el cual se “inyecta” con un microinyector un espermatozoide en
cada óvulo obtenido por aspiración transvaginal de la pareja. Con
este procedimiento podemos obtener la fertilización de los oocitos
con varones cuya cantidad de espermatozoides es muy escasa o
incluso en casos de ausencia total de espermatozoides en el semen
(obteniendo en este caso espermatozoides del epidídimo o del mismo
testículo). Las indicaciones para este procedimiento pueden ser:
1. Factor masculino severo: conteo muy bajo de
espermatozoides
2. Azoospermia: ausencia total de espermatozoides en el
semen secundarios a algún tipo de obstrucción en el aparato
reproductor masculino
3. Falla de fertilización de los oocitos en un IVF anterior
4. Fertilización después de obtención de los espermatozoides
por punción del epidídimo o de biopsia testicular.