Las trompas de Falopio son
dos estructuras que conectan el útero con los ovarios. Es aquí donde
sucede la fertilización (la unión entre el óvulo y el espermatozoide).
Son dos órganos con funciones altamente especializadas. Poseen
movilidad propia, para acercarse al ovario que va a ovular en ese
ciclo, el lumen está tapizado por células especializadas que poseen
cilios (como vellos) que se mueven del ovario al útero y son los
responsables del transporte del ovulo ya fertilizado hacia el útero (ver
figura).
Trompa de Falopio, Sitio de la Fertilizacion
Las trompas de Falopio pueden dañarse por infecciones pélvicas,
sobre todo causadas por las bacterias que producen la gonorrea y por
clamidia, generalmente de transmisión sexual, pueden afectarse también
por la presencia de adherencias, causadas por cirugías previas,
infecciones o por
endometriosis.
Factor Tubarico
Cuando las trompas están dañadas u obstruídas, puede recurrirse a
la cirugía pélvica, usualmente mediante videolaparoscopía, para
repararlas. La cirugía debe ser muy cuidadosa y debe ser realizada por
un especialista en infertilidad, pues la primera cirugía es la más
importante. Si ésta falla, es muy difícil que con una segunda o
tercera cirugía se logren buenos resultados.
Si no se lograra reparar las trompas o si a pesar de una cirugía
con éxito no se logra el embarazo después de suficiente exposición al
mismo (12-24 meses), el único camino es realizar una fertilización in
vitro. En ésta última, se provoca una hiperestimulación ovárica (crecimiento
de un buen número de folículos en cada ovario), mediante medicamentos
especiales (gonadotropinas), luego se obtienen los óvulos (huevos)
mediante punción transvaginal guiada por ultrasonido, se realiza la
fertilización en el laboratorio y después de 3-5 días de incubación en
condiciones especiales, se transfieren los óvulos ya fertilizados al
útero. Con esta técnica se obtiene hasta 35-40% de embarazos por cada
intento.